COPY ME

(i want to travel)

piezas en progreso

La replicación y distribución automática de información es fascinante. La primera vez que me encontré con el siguiente string: "Copy me - I want to travel", fue mientras leía una vez más la entrada del Dark Avenger en la Enciclopedia de Virus VSUM de Patricia Hoffman (1996). La frase se me grabó en la cabeza dos veces —algunos sabrán que la repetición ayuda sobremanera a los niños a retener información, a menudo poco útil—. La primera, porque era un texto en inglés con palabras que de chiquito podía reconocer de tanto repetir comandos en una consola MSDOS. La segunda, al tomar el Diccionario Larousse y traducir palabra por palabra el texto que esperaba que se revelara en castellano para mí.

Esa frase viene de V2000, una variante de 2000 bytes del virus Eddie, escrita por el programador búlgaro Dark Avenger hacia fines de los años 80 o comienzos de los 90. Por ese texto oculto en el código, el virus también se conoció como "Travel Virus". La frase funciona como un secreto para quien sabe revelarlo: "Copiame - quiero viajar". Resume la lógica de un virus, que depende de ser copiado para sobrevivir. En una entrevista posterior, Dark Avenger habría dicho que lo que más le atraía era crear un programa que viajara solo a lugares a los que su creador nunca podría ir, lo que le da a la frase un sentido casi poético, aunque nada confirma que esa fuera exactamente su intención al escribir el mensaje en V2000. Con el tiempo, la frase se volvió tan emblemática que dio título a un documental sobre la búsqueda de Dark Avenger, cuya identidad real nunca se reveló.

Hasta el día de hoy me tiene impresionado todo el concepto que guarda el "Copiame - quiero viajar". Lo que más me intriga es que el código de ese virus, para replicarse y sobrevivir, debe permanecer en absoluto sigilo, lo que vuelve innecesaria la existencia de ese mensaje. Eso me hace sentir algo que no sé describir bien. El hecho de que el autor haya escondido ese mensaje opera en varios niveles. No solo es inteligente, sino también gracioso. Y tiene (en mí) un doble efecto, porque me imagino que fue gracioso para él mientras lo programaba, y seguramente doblemente gracioso cuando descubrieron el virus de su autoría y el mensaje que había ocultado.

Copy me - I want to travel es mi propia interpretación de ese momento treinta años después. Estudio la replicación de mi propio código en todos los lugares donde pueda replicarlo: desde procesos y páginas que corren coordinadamente en servidores [~tilde] hasta [bots] que descargan información sin ningún tipo de coherencia, solo caos, para remixar lo que encuentran y subirlo como videos de YouTube. Incluso exploro, sin ningún pudor, cómo rendirle tributo a ese búlgaro cuyo nombre nunca sabremos, que vivía en la ciudad de Sofía. Estoy haciendo pequeñas piezas de arte digital autorreplicantes que, según el proyecto, también infectan archivos en distintas plataformas, para causar estupor en los usuarios cuando se revelan en sus monitores: mis cuadros cinéticos.

¡Casi me olvidaba! ¿Que quién soy yo? kjjj. ¿Qué tal? Soy Mateo Brennan, ingeniero del espacio-tiempo especializado en los años 2020. Encantado de tenerle por aquí.

Como le venía diciendo, pasé demasiado tiempo guardando secretos del byte bajo la alfombra. Ahora mismo mis programas, procesos e ingenios binarios están surcando Internet, buscando infectar sus dispositivos no binarios con bytes, atención y memética. Ciertamente, es asombrosamente indistinguible el momento exacto en que el byte —o el meme, dependiendo del contexto— invade la mente y forja el pensamiento, programando a los humanos. Por eso mismo me encanta esta época de la humanidad, en la que todavía puedo influir en mentes y corazones con cosas bellas, justo antes de que se inventaran las protecciones psiónicas que sumieron en un insoportable sopor a los colectivos humano, sintético y blobis.